Entremos en materia. Y ahora de verdad. Eran mis últimas semanas en Guatemala, a orillas del Caribe y en la ONG. En esta carta se cruzan las dos historias de mi vida, la de la chica de la que estuve mucho tiempo enamorado, a quien el escribí el Diario Verde, y la chica a la que le prometí fidelidad eterna. En esta carta, la número 672 le explico a la segunda mi encuentro con la primera en un pequeño "pueblo" bastante tenebroso pero curioso llamado Fronteras o Río Dulce. Llevaba varias semanas muy enfermo fuera de la ONG, pasándolo muy mal, y este 28 de Junio sucedió que veía a la chica del Diario Verde por primera vez fuera de ojos escrutadores. Fue una sorpresa para ambos. Aquel día aún lo puedo recordar con una emoción y una felicidad imposible de describir. Hay días que nunca se pueden olvidar. Este día ella me agarró de la mano, me miró con deseo, con ganas, ese día fue el día en el que ella por fin tomó las riendas y me enamoró como nunca ninguna otra lo había hecho. Fueron apenas dos horas, un desayuno, un paseo furtivo, un amor prohibido, algo idílico, un sueño hecho realidad después de su beso. Fue el primero de una serie de días en los que la magia no acabó. Fue el primer día de una serie de momentos peligrosos, prohibidos, emocionantes pero sobre todo bellos e inolvidables. En esta carta le explico a la persona más importante de mi vida lo feliz que fui. En esta carta mi persona aún no sabía de quién estaba yo enamorado, eso lo sabría bastante tiempo más adelante, porque ella la conocía y tenía miedo a decírselo y perder su amor y su cariño, que era diferente en aquel entonces. Supongo que nadie lo entiende pero intentaré explicarlo. Chica A: a quien le prometí que no la olvidaría nunca y que estaría siempre con ella y por quien empecé en a finales de noviembre de 2014 a escribir una carta al día y por quien los sentimientos han ido cambiando hasta hoy día. Chica B: la que me enamoró a su medida, a base de peligrosas miradas, peligrosos momentos, prohibitivas circunstancias, a quien salvé de forma anónima y sin que ella supiera, de hechos delictivos que podrían haber acabado con la vida de ella. De la Chica B le estoy hablando a la Chica A, en esta carta número 672. Y en este día de Junio se cumplió uno de mis sueños sencillos. Ese día quedará indeleble el resto de mis días.
Música
No tenía conocimiento de Chino y Nacho antes de llegar a Guatemala. Fue un dúo que escuché por primera vez en la ONG. Hay una serie de canciones tatuadas a momentos imposible de olvidar. Volver a escuchar la canción "Andas en mi cabeza" es recordar todos los momentos con la Chica B (la del Diario Verde) y esta canción en concreto fue la canción que no dejé de oír en mi segunda estancia en la selva profunda de Izabal, previo a unos días inolvidables con ella. Porque ella me volvía loco. Esta canción da nombre a al álbum "Andas en mi cabeza", publicado en febrero de 2016, poco antes de mi primer viaje a la selva profunda. Y es imposible de olvidar, aunque ya no la escucho tanto para no tener esos deja vú y no revivir una historia que no tuvo final feliz.
Yo
Las siguientes fotos pertenecen a 2014, en la selva profunda de Izabal, en donde estuve en total más de año y medio, en unas vivencias que me han marcado y me siguen marcado la vida.







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