30 de septiembre de 2019

CARTA 519: enfermo (otra vez)

Durante una importante temporada de 2016, mientras estaba en Guatemala estuve enfermo. Ya por aquel entonces los problemas me acuciaban. Estaba en la ONG con MM enamorándome todo lo que podía, enfadándose por cualquier cosa, metiéndose en cualquier problema del que tenía que salvarla, mientras las cosas con Marisol iban FATAL, y mientras tanto mantenía a Van alejada un poco de todo, en una burbuja para no intoxicarla con mis cosas. 


Lo importante de esta carta es que estando muy enfermo me acordaba muchísimo de Van, no de MM, ni de Marisol, sino de MM. Siempre me acordaba de ella pero durante una temporada de aquel año hice muy mal con ella. Sin embargo quería hacerla entender que yo no iba a forzar nada, que iba a respetar sus decisiones allí donde estuviera, aunque fuera en la cárcel. Pero lo más increíble de todo es que aquel año me envió muchos mensajes para que la visitara, para que la fuera a ver y estar con ella...y yo no le hice caso de forma estúpida. Fui tan estúpido...que preferí estar con Marisol que luego me dio de mi propia medicina. Poco más o menos es esto es el contexto de esta carta. Pasé enfermo más de un mes debido a una nueva intoxicación estomacal, algo muy habitual en Guatemala. 



CARTA 428: Una triste visita...

Había comenzado el año 2016, después de unas navidades maravillosas y tenía que visitar en aquella cárcel para visitar a Van. El 31 de Enero la visité. El contexto de esta carta es realmente complejo aunque no lo describiera porque además las cartas siempre tenían el mismo espacio. La visita había sido mala en líneas generales ya que las Navidades de 2015 a ella la dejaron salir de aquella cárcel y fue cuando se mostró realmente como la persona que yo había conocido. Yo era el único que creía que ella era inocente de todo delito, pero las leyes de Guatemala son así y tuve que aguantar con estoicismo y valentía no hacer ninguna locura. Esa visita del 31 de enero de 2016 fue muy triste porque las miradas y la presencia de otras personas la cohibió en exceso. 


Pero además de eso, ya va siendo hora de que cuente algo de Marisol. Como ya expliqué en este post, cuando llegué a 2015 proveniente de Estados Unidos yo estaba enamorado de "Chica B", acá, también conocida por mi amor imposible. Sí, es cierto que en aquel momento en verdad tenía tres amores, y aquí radica la primera complejidad: Van, Amor Secreto y Marisol (su nombre verdadero). Van estaba en la cárcel (aún lo está), Amor Secreto renegó de mí después de haberla salvado de varios momentos trágicos y Marisol....es una historia que aparentemente no iba a ser compleja pero lo acabó siendo muchísimo. 

Yo quería negarme el amor de "Chica B"a la que vamos a llamar a partir de ahora MM. Todo era demasiado complicado, estaba envuelta en demasiados problemas, ella no sabía que yo estaba enamorado y si lo llegaba a saber ella o alguien, yo estaría en grave peligro porque ella tenía la condición de atraer todos los problemas. Además supe por ella misma, mientras estaba en Tijuana, que andaba con novio (que no duró demasiado con él porque como decía, ella atraía los problemas). Así todo, para tratar de no sufrir, encontré a Marisol. No obstante, esa historia la dejaré para otro post más tarde. 


En este contexto de enero de 2016 estaba por regresar a la ONG donde vería a MM mientras por aquel entonces mantenía una relación con Marisol sin que Van lo supiera de momento, aunque sabía que algo sentía por Marisol y se mostraba celosa. Hice mal en decírselo a Van, fue cruel por mi parte pero ella lo aceptó porque sabía de lo complicado de nuestra relación estando ella en su situación. Marisol era libre, no pertenecía a nadie y yo le gustaba. Motivos más que suficientes para tratar de olvidar a MM y no sufrir por Van....porque yo en verdad por quien sentía algo importante era por Van, pero por aquel entonces, como casi toda mi vida, me dedicaba a tomar decisiones incorrectas y actuar muy torpemente. Supongo que en futuros posts y cartas, esta historia la aclararé. 

CARTA 217 (El hogar está donde está el corazón)

Era junio de 2015. Yo había regresado a Guatemala después de que Van tuviera una crisis importante que le iba a llevar a cometer actos que le podían perjudicar gravemente. Cuando supe de sus intenciones por una tercera persona, no aguanté más y regresé a Guatemala apenas cinco meses después de haber llegado a España. 

Después de volver a verla en la cárcel donde estaba, yo regresé a la ONG donde había estado durante más de un año para volver a ser profesor. Allí veía como un romancé prohibido se cocía a fuego alto, con toda intensidad, entre una profesora de 22 años y un niño de 13 años con aires de superioridad. Yo era el único que sabía de aquel romance, pero todo el mundo sospechaba y yo, además de las tensiones que me provocaba las miradas y ruegos de la "Chica B" (mi amor secreto), cuyo romance comenzaba con tintes no sólo prohibidos sino mucho más, tenía la otra historia de la profesora, amiga mía, y el chaval, que yo cuidaba. Estaba metido entre una cuestión cultural, el amor de dos personas, mi deber, mi amistad y mis propios problemas. Aquel mes de junio fue verdaderamente muy intenso debido a este romance ilegal y mis propios problemas con la "Chica B" a quien por aquel entonces estaban abusando sexualmente y yo tuve que interponerme aún a riesgo de que no me creyeran o que inclusos creyeran que yo era el culpable. La historia se torna en algo más que trágica. 


Sin embargo, en aquel entono, ya sin Van allí, todo se tornaba bastante insoportable, habida cuenta de que la había conocido precisamente allí y que ella había sido la que me había empujado a quedarme en Guatemala y no seguir mi recorrido por latinoamerica, así que cada rincón de aquel sitio me recordaba a ella y esos meses fueron sentimentalmente muy activos, por decirlo de alguna manera. Sin ella, aquel sitio no tenía ningún sentido, ningún encanto y fue entonces cuando aquello de que "El hogar está donde está el corazón" alcanzó un paradigma más misterioso. Estaba en Guatemala pero estaba sin ella. Porque su corazón era mi hogar. 

CARTA 1 (el origen de todo)

Por razones que no voy a explicar, el primer libro de cartas no las tengo fotografiadas, pero sí las tengo copiadas en digital. La carta número 1, el principio de todo, no se produjo inmediatamente después de nuestra despedida (el domingo 3 de noviembre de 2014 a las 19.00 horas aproximadamente), sino varias semanas más tarde, después de pelearme con medio mundo, vagar por Honduras y no parar de llorar todo ese tiempo. En mi cabeza, una frase que se repetía "tú me vas a abandonar, como hicieron todos". Ella estaba en la cárcel, en un lugar donde quedaría marcada de por vida y yo no podía hacer absolutamente nada para que ella supiera que yo no era mentiroso, ni indolente, ni mucho menos como todos los demás. 


Después de una fortísima discusión con una mujer de infausto recuerdo, la directora de la ONG donde la conocí, supe que tenía que hacer algo desesperado. Estas cartas se iniciaron en verdad el día 28, pero la primera carta como tal, fue al día siguiente. Siempre había escrito, había sido periodista y profesor, presumía de ser un escritor frustrado, y siempre me gustó escribir a personas. Esta era la demostración de que no iba a pasar ni un solo día sin que me acordara de ella. No podía hacerle llegar las cartas porque la cárcel no sólo me lo impedía, sino que en ella les solía contar cosas que no quería que la cárcel donde permanece actualmente, supiera. 

Como digo, no poseo la carta como tal, pero sí en digital:

Sábado, 29 de noviembre de 2014 - Carta 1
Hola X
Cuando algún día leas esto espero que lo valores, que lo guardes y que te ayude a conocerme mejor. No seré sólo el que te de regalos o cosas materiales, seré el que quiera enseñarte la vida y que aunque todo en la vida sea duro, vale la pena. Para mí vale la pena vivir porque aspiro a que algún día estemos juntos y formemos una familia. Decirlo ahora es fácil pero ya verás dentro de unos años. Estas cartas son sólo para ti. Espero que te tomes con paciencia estos cuadernos, que te gusten. Significa que cada día sin ti es un día incompleto, y con estas palabras quiero intentar completar mis días sin ti. Ojalá entienda bien tu cabecita mi amor por ti. Que yo no he sido una persona más que te agarró cariño. Es amor. Tú me enseñaste un amor que no conocía, un amor que me costó descifrar. Cada día lee una hoja y entenderás, quizás que nunca, NUNCA, has estado fuera de mi vida ni te he olvidado. Feliz Noche.

Música
Noviembre siempre será el primer mes donde me separé de ella. Creo que es un buen momento para otorgarle un nombre, pero no uno real, sino uno que de alguna forma guarde su anonimato. La llamaré Van. Sin más. "Noviembre sin ti" de Reik, es del año 2005. Fue la canción que todo aquel mes de noviembre me acompañó en la separación obligada entre Van y yo. 


27 de septiembre de 2019

Carta 1503

El asunto de las fechas y el calendario no deja de ser muy curioso. El año pasado, en 2018, un 11 de enero, mientras escuchaba dos canciones, perdía a la "Chica B" después de confesarle mis sentimientos. Lo que lloré ese día y los días posteriores no era el último sufrimiento ni lo peor que podía pasar. Exactamente 364 días después, es decir, casi un año más tarde, sufría el mayor palo de toda mi vida, algo de lo que aún no me he podido recobrar. La "Chica A", la responsable de mi nueva vida, de que realizase los actos más heroicos y sacrificados, la persona que provocó una revolución me decía a la cara que me había olvidado. Este año, el 10 de enero, se mostraba más displicente que nunca conmigo, me decía a la cara que se había olvidado de todo lo que habíamos vivido y me dejaba en aquel sitio sólo y con una tristeza imposible de consolar. Nunca imaginé que aquello podría empeorar. Porque hacia marzo las cosas se pondrían aún peor, mientras sufría el segundo mayor golpe de mi vida. Ella, a quien amo más allá de todo, por quien me he dejado la salud y más que eso, renegaba de mi y me expulsaba de su vida y su corazón. Esta carta, la 1503 muestra apenas en unas pocas líneas el comienzo de un trauma que no he podido superar. ¿Cómo se supera el hecho de que alguien que te había prometido amor eterno, y que te correspondía absolutamente todo, de repente te abandone en el mundo? Es difícil de explicar. Y quizás esta última sea la razón por la que he decidido reiniciar mi actividad bloguera, porque hace mucho tiempo que pretendía hacer una recopilación de las cartas que explicaban el proceso por el que estos años he pasado. Al principio, hasta el diario de cartas 7 (de la que forma parte la que expongo aquí), era dirigidas a ella. Sin embargo, a partir del nuevo diario de cartas, el número 8, esas cartas ya no serán para ella, ni las recibirá, habida cuenta de que no me ha respondido ninguna y que ni las miles de palabras, unidas a los miles de kilómetros, ni miles de euros, ni miles de demostraciones y sacrificios ha valido para ganar el corazón incondicional de alguien a quien pensaba merecer, pero tampoco ha sido posible. 




Música
En este enlace ponía una de las dos canciones con la que abandoné la selva roto de dolor. La otra canción es de la Oreja de Van Gogh. Ignoro por completo las razones por las que esta canción apareció el año pasado y este en las dos rupturas más aparatosas de mi vida, pero no puede ser más perfecta para las ocasiones. Se llama "Mi vida sin ti", porque eso es precisamente el título de este cuento/historia/rollo que es mi vida, una "vida sin ti", una vida sin ellas, una vida dedicada y vivida por y para ellas que cambiaron mi forma de verlo todo y que a estas alturas ya es imposible recular, borrar o cambiar. Es amor absoluto y verdadero. Yo nunca las obligué a que me quisieran, nunca les hice chantaje. El amor es no obligar, ella decidieron o dejaron de quererme y me olvidaron, mientras yo pensaba que el sentimiento estaba tan arraigado que no moriría...y una vez más ese pensamiento tan romántico era equivocado. La canción original, cantada por entonces por Amaia Montero es del año 2006, del disco "Guapa", sin embargo la versión que me cautivó y me dejó marcado fue la de Leire Martínez de vocalista, en directo en 2013. 

CARTA 394

Eran las Navidades de 2015, yo regresaba de mi primera experiencia en EEUU y en la Ciudad de Guatemala estuve con la persona protagonista de las más de mil cartas, la "Chica A" de la que he venido escribiendo muchos post. Este día fue probablemente uno de los más felices de mi vida. Ella se recostó sobre mi, yo la abracé en aquel sofá mientras escuchábamos música y ella, muy melosa, me decía que me quería mucho, mientras me pedía consejos y yo creía que estaba soñando. Aquello parece que pasó en otra vida, con una persona que no soy yo, en un respiro de unas pocas horas que me dio la vida para coger más aire y seguir respirando. Fui feliz, tanto que parecía otra vida, otro ser humano que no era yo, parecía que yo no merecía todo aquello, parecía ficción ya que pocas horas más tarde volvería al sufrimiento y la penitencia de seguir sin ella. Aquellas horas, aquel día no tuvo noche, no hubo un beso de buenas noches, no hubo cama, pero todo lo que pasó aquel día hace que me pregunte cuánto tiene que luchar uno para conseguir tan sólo un mínimo porcentaje de agasajo y felicidad... y si ese instante esporádico merece tanto la pena. 





26 de septiembre de 2019

La vida CUESTA

Hay días que no deberían existir. Días en los que dan ganas de rebobinar y querer volver a empezar porque no ha salido como tú querías. Días en los que tenías el propósito de que fueran buenos y acabas mal. Cuando te das cuenta de ciertas realidades es difícil ir viendo el color a las cosas. Y en muchas ocasiones me planteo que cada vez se pone peor, que a veces es preferible no saber nada. Mientras más sé, soy más infeliz, al darte cuenta de que la realidad es dura, cruda, cruel. Lo es en el ámbito laboral, pero no lo es menos dura, cruel y cruel en lo personal. ¿Qué sentido tiene seguir luchando cuando por más que luchas cada vez es peor, cuando no aparecen visos de que esto vaya ir aunque sea un poco mejor? Es tan agotadora la vida. Es tan difícil seguir andando para tratar, no ya de vivir, sino de subsistir. Como decía Marwan, "La vida cuesta". Y cuesta mucho. Sobre todo para quien quiere tener sueños y no consigue soñar nada. Estoy preocupado porque sin sueños, no hay caminos, y porque creo que esto es un hecho.


Ocurre también que sin alguien, no se puede equilibrar los problemas, ni disfrutar las alegrías. La soledad es terrible, sobre todo cuando cada vez es mayor y no consigues, de ninguna forma, rodearte de personas, y lejos de ello, se van marchando sin encontrar explicación.

Me siento cansado, me siento sumamente hastiado de muchas cosas. Por increíble que parezca, echo de menos cuando estaba en "Rancho", aquella montaña en mitad de la nada, donde vivía solo, como un ermitaño, sin ruidos, sin personas, como todo un Zaratrustra, o como Thoreau en Walden. Allí pude saber quién era yo. Hoy día ya no sé bien qué soy. Hay muchas personas a mi alrededor, pero hay mucha soledad. La soledad de aquella montaña era infinita, y dolía, pero era otra cosa que me marcó. Me gusta donde estoy ahora pero es totalmente diferente. 

Lo que tengo bastante claro es que tengo la sensación, si bien no la certeza, de que este período, pudiendo finalizar en "X" tiempo, será también relativamente efímero, durará el tiempo que sea y yo tendré DE NUEVO que reinventarme. Y ya estoy bastante cansado de inventar versiones de mi en función de las adversidades. Es agotador porque ya no tengo veintitantos.


Sea como sea, cada vez queda menos tiempo para llegar a Guatemala. Y es curioso porque cuando yo vaya para allá, mi futuro laboral estará por decidirse, estará todo muy cerca. Me juego los cuartos fuera de casa, para seguir en casa, pero estoy pensando más en el momento en que vuelva a Guatemala y sienta el desapego...si bien ya tengo el desapego aquí mismo, ergo no pertenezco en realidad ni a Guatemala, ni a España. Qué difícil es la vida. Cómo cuesta la vida. 

Música
Esta canción que pongo aquí es de Sebastián Yatra con Reik. A este último lo descubrí en una canción que espero poder poner en el momento oportuno. La música de Yatra la conocí el año pasado. Prácticamente no hay canción de él que no me guste. La canción se llama "Un año" y se publicó hace prácticamente un año. Al principio no me entraba mucho, hoy la escuché por la mañana en la radio y dije: ¿Cómo no me pudo gustar? Supongo que es cuestión de estados de ánimo. 


24 de septiembre de 2019

Producto de las EXPERIENCIAS


Somos el producto de todas nuestras experiencias. Y no es la edad, sino las experiencias las que nos hacen madurar o tener más años. Yo actualmente soy el producto de demasiadas experiencias negativas. Un exceso que ha hecho que tenga un bagaje más bien triste. Y todo eso queda tatuado. Queda a través de las canciones, de la música que escuchas cuando se producen esos hechos.

Esta semana he estado escuchando Alejandro Fernández, cuyas canciones me recuerdan a muchos momentos tristísimos.

El disco del año 2000 “Entre tus brazos” fue especialmente duro para mí. Por aquellos años conocí a una chica llamada Andrea. La conocí por internet y nos conocimos. Ella en muy, muy poco tiempo no sólo se enamoró de mí, sino que comenzó a acelerarse, a planificar una vida en común en menos de dos meses. A mí me daba mucho vértigo ese acelerón cuando apenas nos estábamos conociendo y yo no estaba por la labor de enamorarme tan así, pero me gustaba la chavala, no lo voy a negar. Unas semanas más tarde, no sé exactamente bien pero un tiempo mucho más prudente del que tuvo ella, también me enamoré. Lo mío fue gradual, lo de ella fue extremo. Pero al cabo llegamos al mismo punto tiempo más tarde. Sin embargo, unos meses más adelante, ignoro realmente sus razones aún después del tiempo, ella tan pronto llegó, desapareció. Éramos novios, éramos una pareja, era una relación a todos los efectos. Y sin embargo, desapareció. Yo sufrí una barbaridad. Tardé mucho tiempo, mucho alcohol y mucho despecho en olvidarla, pero lo conseguí. ¡Dios mío, cuánto la amaba! Me entregué a ella al 200% sin paracaídas. Pero desapareció sin dar explicaciones.

Igual que hicieran muchas en el futuro, ella también volvió a escribirme. Lo hizo cuando estaba lo suficientemente lejos y había pasado un tiempo que ella consideró prudencial. Sus motivos nunca los entendí, y nunca lo haré. Simplemente sentía miedo y buscó cualquier excusa. El tiempo me daría la razón.


Y pasaron los años, y las mujeres (Carmen, Yolanda, Isabel, Virginia, Rebeca, Estefanía x2, Clara, Goizargi… Salvo alguna que otra que no fueron relaciones, alguna de ellas sí lo fueron. Unas más cercanas, otras no tanto, pero todas ellas me dejaron en herencia un bagaje. Un pesar sobre todo. El pesar de que hiciera lo que hiciera, nunca iba a ser suficiente para que se enamoraran de mí, y todas acabaron yéndose, luego alguna regresando intempestivamente, de otras me alejé yo mismo, pero todo acabó. Algunas fueron realmente relaciones sumamente duras, que me dejaron una tristeza muy clavada. Pero con todas traté de darme al 200%, siempre con respeto, con mis errores, como todo humano, pero ninguna se fue o pudo decir que se tuvo que ir porque la había tratado mal. Puedo tener una mochila muy pesada de cosas, pero nunca lo pagué con ellas. Creo que ellas siempre se sintieron, sobre todo, amadas en el mejor de los sentidos. Creo que soy de esos que quedan pocos. Un muy buen tipo, con sus cosas malas pero más cosas buenas. Pero….el amor es así, todo el mundo sabe de él pero nadie conoce realmente de qué va. Antes era una cuestión de capricho, luego fue de necesidad, luego pasé por varias fases. Ahora para mí es muy sencillo. Amar es, sobre todo, respetar incluso cuando te cierran la puerta. El amor nunca puede ser obligado, nunca puede ser impuesto de ninguna de las maneras. Ni a mí me ha gustado que me controlasen, ni a mí me ha gustado nunca controlar. Si no hay libertad, no es amor, es otra cosa. Yo lo tengo muy claro.

Pero como decía al inicio, con la música de Alejandro Fernández hubo personas que han sido inolvidables y aunque quedaron huellas, la vida siguió. Y llegó una nueva vida, en este caso, como ya se sabe, en el otro lado del océano, en Guatemala. Allí me enamoré varias veces (Ruth, Karina, Marisol, Verónica, Yaquelin…) pero la que yo llamo mi amor imposible, a la que nunca nombraré aquí, ese amor se coció a fuego muy lento. De hecho, cuando me fui por primera vez de Guatemala, no estaba enamorado ni de lejos. Fue en mi regreso, en el año 2015 cuando algo real y verdaderamente cambió. Lo hizo en ella, que cambió drásticamente conmigo, y cambió en mí, que comencé a notar cosas muy raras…en el mejor de los sentidos. Pero luego me volví a marchar, esta vez a Estados Unidos, y aún recuerdo exactamente el momento en el que caí enamorado. Ya iba sintiendo cosas, pero yo me lo negaba, yo decía que no podía ser, que nada ver, era un amor demasiado complicado, eran chorradas mías. Y recuerdo que fue poco después de mi cumpleaños, en octubre, cuando vi una foto suya. Aquella foto suya transformó todo lo racional, en irracional, todas las cortapisas, todos los frenos, absolutamente todo los muros que había puesto, cayeron. Caí enamoradísimo. Obviamente yo quería seguir negándolo, y aún recuerdo cuando estuve en aquella montaña americana, alejado de todo y todos, aislado como nunca había estado, viendo su foto y diciéndome: Will, no lo puedes negar…. Pero se había iniciado entonces, la que es, probablemente una de las historias de amor más crueles e incomprensibles que puedo recordar. He visto historias de amor en la tele, en las películas, incluso en la realidad, pero ninguna se le parece.


Aquel año, en 2015, regresé en Navidad a Guatemala y hablando por teléfono con ella me confesó que tenía novio. Fue un palo pero reaccioné. Conocí entonces a Marisol. La historia de Marisol se entrecruza con la de mi amor imposible o como la he venido llamando últimamente, “Chica B”. Y bueno, esta historia que se inicia en la Navidad de 2015 es ciertamente compleja, ya que se entremezclan muchas personas y muchas acciones mías muy valientes que ya contaré.

Pero el tiempo pasó y yo seguía enamoradísimo de ella. Teníamos nuestros problemas, yo me iba y regresaba a Guatemala. Y fue un día inolvidable, el 11 de Enero de 2018 cuando todo finalmente acabó. Igual que al principio, me negaba a creer que había acabado. Tenía esperanzas cada vez en que nada había muerto. Recuerdo como si fuera ayer aquel trayecto, saliendo de la profundísima selva a las cinco de la mañana, aún de noche. Recuerdo su frío abrazo, recuerdo absolutamente todo, incluso recuerdo el momento en el que acabó. ¿Por qué acabó? Porque le confesé todo lo que la amaba, lo perdidamente enamorado que estaba de ella. Ella, por razones que nunca voy a entender (como con Andrea), se alejó, me dejó de hablar, puso una distancia sideral entre los dos. Recuerdo que aquel trayecto que hice aquel 11 de Enero no paré de llorar desde que me abrazó por última vez, hasta que ya de noche llegué a la Ciudad de Guatemala, más de 8 horas más tarde. Tenía los ojos y el cuerpo destrozados de llorar. Yo sabía que allí, ese día, en aquel momento, toda relación entre los dos había muerto para siempre. Y durante ese momento escuché dos canciones, una de ellas de Alejandro Fernández. Esa canción quedará tatuada perpetuamente, de forma indeleble, a aquel 11 de Enero en que perdí a mi amor, que duró tres años.

Desde entonces, la nada. Porque no lo he podido superar del todo, porque no he conocido a ninguna chica que me haga ilusionarme. No ha habido ninguna mujer que haya querido adentrarse en las aguas de mi vida. Yo tampoco he conseguido avanzar en ese terreno. Porque no se trataba sólo de ella, se trataba de muchas, demasiadas mujeres que me han rechazo, demasiados errores míos. Y esta situación, enquistada, no es algo que sepa cómo superar porque sencillamente, aunque diga que el amor es fácil, lo complicado es “soltar”, lo complicado es aceptar con respeto, que esa persona no te piensa, no siente como tú, que para esa persona tú estás muerto, sin haber hecho nada malo. Y clamas contra la injusticia pero como dice el “Libro del buen amor”, el amor es el respeto. No puedes no respetar una decisión y aunque no esté de acuerdo, y nunca haga lo que hiciera ella, la respeto, aunque me haya jodido la vida por un montón de cosas.

La canción que dejo aquí es una de las del 11 de Enero de 2018. Esa canción que rompió con todo. La selva, con todo su verdor, con toda su beldad, se convirtió en gris, oscura, negra, fea, horrible, de un dolor imposible de soportar. Siempre me pregunto si no hubiera sido mejor no haberle dicho nada y seguir amándola en silencio. Siempre me pregunto por qué fui tan egoísta al confesárselo. Ya nunca lo sabré… En efecto, somos el producto de todas nuestras experiencias……



21 de septiembre de 2019

ACEPTAR lo inaceptable


Vista general del Lago de Atitlán, en Guatemala. Foto: WH. 

Muchos han creído y pensado lo siguiente: "o bueno, has viajado mucho, has recorrido muchos países, no te puedes quejar, tienes mundo..." y todas esas cosas que no las puedo negar. Aún recuerdo la emoción que me daba pensando que iba a visitar, por ejemplo, Belice, y recuerdo perfectamente las tres veces en que pisé Belice y no sentí tanta emoción después de todo, menos a tenor de lo que pasó en la frontera (...). Viajar está muy bien. Está genial poder superar muchos miedos y aventurarse, conoces personas. Desde luego. Pero en mi trayecto de miles y miles de kilómetros por tierra, mar y aire, he amado tanto, pero tantísimo que llegué a los límites del amor. Me explico: conocí sentimientos que yo pensaba que ni existían. 

Río Mopán, en la frontera entre Guatemala y Belice

Cuando me fueron contando historias que pensé que eran propias de películas o series dramáticas, yo las infravaloraba...hasta que me tocó a mi vivir las amenazas de muerte, los disparos, los intentos de ser un "antihéroe" con personas que comencé a querer y amar. Llegué a unos límites que, no lo voy a negar, me superaron en muchos momentos. ¿Cómo olvidar aquellos sentimientos en los que quería matar, derribar muros, poder tener superpoderes para hacer justicia, parar las injusticias y proteger a las personas a las que hacían daño? Nunca podré olvidar las veces que vi a personas asesinadas, muertas en frente de mí, a los niños desnutridos muriendo de hambre, historias verdaderas de niños convertidos a fuerza en adultos por auténticos dramas imposibles de imaginar. Imposible olvidar las historias de Cristian, la de Gladys, la de Yoshua, la de Selvin y sus hermanos, la de Liza, y la de tantísimos chicos cuyas vidas, por mucho que trates de lucharlas y ayudarles, ya están marcadas. 

Un cementerio camino a San Ignacio (Belice)

Recuerdo que después de salir por primera vez de la selva hacia el mundo civilizado, año y medio más tarde (de Río Dulce hacia Cancún -México-), creía no estar preparado para vivir en ambientes tan frívolos y desarrollados. Yo quería estar allí donde consideraba que estaba la cruda y dura realidad, donde no hay nada que lo suavice, donde no hay tecnologías, paracaídas ni salvavidas. Quería estar allí porque... porque creía y AÚN creo en esa parte del mundo. A fin de cuentas, hay más personas viviendo en la pobreza que en la riqueza, hay más personas muriendo de hambre. La realidad del mundo es muy relativa y no voy a dar vueltas sobre esto porque hay diferentes puntos de vista. El mío es que aquí, en España, hay más oportunidades en todos los sentidos que en otros países donde avanzar por ejemplo en la educación académica está al alcance de pocos. 

Un parque en San Ignacio (Belice)

Amar tanto a la Chica A, como a la Chica B, me ha traído muchos quebraderos de cabeza, pero no había otra opción. No había otras personas en la que pensar, no había una ex novia, no había un grandísimo amigo, ni una gran familia. Cuando me fui de España, las personas me dejaron muy claro que no apoyaban mi decisión ni mis formas de hacerlo, por eso al irme, no sólo dejé un país, dejé una vida en la que nadie me valoraba como yo creía que merecía. Y durante todos los años que me mantuve fuera, con sinceridad, nunca eché de menos España, ni la tierra que me vio crecer. Todo lo contrario, anhelaba no tener que regresar y seguir por el mundo, luchando por vivir una vida que no tenía en España por más que me había esforzado. 

Benque Viejo (Belice)

¿Valió la pena todos aquellos viajes para regresar y comprobar que perdí una vida aquí, que perdí a tantas personas? La respuesta es clara. Si a pesar de todos mis esfuerzos, ellos me dieron la espalda, es que mi decisión fue más que acertada. Todos ellos hoy día tienen sus familias, esposas, novias, etc... y no hay espacio para mí. Porque piensan que les abandoné, sin contar las veces que estuve ahí para ellos. Personas que piensen así no merecen realmente que yo me arrepienta de haber tomado mi decisión. Aquella noche del 28 de septiembre de 2013, cuando abandoné España, fue la mejor decisión de toda mi vida. Eso a pesar de TODAS las secuelas que tanto viaje y tanto sacrificio me ha dejado hoy día. Las huellas de aquella vida inmunda, de pobreza y supervivencia las estoy pagando. Un precio tal vez muy alto. Mi salud se ha desquebrajado por completo. La otra opción era estar sano y vivir una vida monótona y vacía, o retornando a pasados repetitivos, aburridos y sin ningún avance. 

Benque Viejo (Belice)

El presente, nada sin el recuerdo
Cuando el trabajo me deja tiempo para pensar, en lo único que logro pensar es en Guatemala y las personas que quedaron allí, queriendo venir conmigo, y yo deseando poder hacer algo más. Esas personas piensa en mi más que prácticamente todas las personas de aquí. Y yo les debo esa correspondencia. No me gusta quedarme en otro lugar, ni en el pasado, pues indica que no avanzo, que hay un ancla importante. Y he perdido mucho en esa ancla, pero no ha sido así por decisión propia, aunque pueda parecer lo contrario, hay cosas que fluyen, y si fluye, no hay manera de llevar la contrario al flujo de la vida. Todos aquí me dicen que me equivoco. Pocos o realmente ninguno me ha apoyado en mi forma de pensar/actuar/sentir pero yo nunca he hecho nada en función de la aceptación de los demás. Hago lo que considero mejor para mí. Y eso, como me decía crudamente alguien hace tiempo, implica mucha soledad. 

Algún sitio en Belice

A estas alturas tengo más secretos y cosas que guardar, que cosas que mostrar, porque aunque estamos en un país avanzado y supuestamente abierto, como ya me pasó durante mi etapa universitaria, ciertas opiniones no son aceptadas, ni compartidas, y te encuentras con un rechazo frontal hasta el punto que acaban pensando lo peor de ti, y lo que es peor: marginándote de todas las formas posibles. En ese duro juicio me he movido toda mi vida, por eso hoy día he aprendido a callar, a guardar las cosas realmente importantes porque de lo contrario, sabe Dios las consecuencias. 

Río Dulce (Guatemala)

Es muy difícil estar una noche de sábado viviendo una vacua existencia materialmente, habiendo perdido tanto, o todo. Quizás en muchos momentos en mis viajes y estancias tomé decisiones equivocadas, quizás debí mentir antes que decir la verdad. Yo pensaba que estaba preparado para las consecuencias de ir de frente, pero al menos bajo mi experiencia, haber dicho la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad sólo implica una cosa: soledad. Y esa soledad lleva al abandono, a la decepción, y a la frustración. No es que esté haciendo apología de la mentira. No me gusta la mentira, pero ser adulto y ser maduro implica tomar decisiones desde la experiencia y la sabiduría para elegir qué verdades deben ser dichas y cuáles deben ser ocultadas. Yo me tomé lo de la verdad demasiado en serio y comencé a decir verdades a diestro y siniestro, a cara descubierta, y ello provocó una destrucción vital como nunca recuerdo. 

Panamá, Costa Rica, Honduras, Belice, Guatemala, México, Estados Unidos. Siete países en cuatro años y medio. Viendo las fotos esta noche, me resulta increíble ver cómo he salido vivo de tantas situaciones en las que debía haber perecido, pero estoy vivo (de momento). Y dentro de menos de tres meses regresaré a GUATEMALA. Allí ya queda poco, sólo rescoldos y cenizas, pero allí puedo decir que alguien me aguarda, al menos por un rato, y es un trozo de vida. Aquí, en España, tengo el otro trozo de vida. Lo ideal sería unir ambas vidas y conseguir así el equilibrio. Si además de eso, consiguiese que la verdad de los sentimientos fuera aceptada y correspondida por todos, muchas heridas no sólo cicatrizarían, sino incluso desaparecerían. Pero hace mucho tiempo descubrí que la realidad supera, con mucho y con creces cualquier tipo de ficción. Quisiera que las cosas salieran bien, que todo fluyera de forma que el universo, o Dios o los designios del karma equilibrasen las fuerzas, y pensaran que ya me toca descansar y vivir sin sobresaltos y recibiendo las recompensas sentimentales que creo merecer...pero hace tiempo que sé que da igual lo que intente soslayar, la realidad no es como soñamos. 

Y en esas ando, tratando aceptar lo inaceptable....sea lo que sea lo que signifique eso.

Música
En mi regreso a la civilización occidental y al mundo desarrollado el año pasado, hubo muchas canciones que escuché y que hicieron que el mal trago de volver, fuera de otra forma. Esta canción es de Leslie Grace, CNCO y Becky G y se llama "Díganle". Es del año 2018, una de esas megacolaboraciones entre artistas. Antes de irme de España era impensable que acabase escuchando este tipo de música, y hoy el legado de todo aquel mundo es este tipo de música, y esta en concreto me hizo pensar y pensar muchísimo acerca tantas circunstancias personales que iré relatando poco a poco aquí. 





Una breve historia de AMOR

Corría el año 2014 y los amores iba y venían por doquier. Yo era profesor de Biblioteca de más de 200 niños en una ONG ubicada en la selva tropical guatemalteca. Por aquel entonces yo anda abriendo los ojos a mi primer fracaso de amor guatemalteco que llegó el primer día. Ella me había engañado y yo caí como un puro bobo. No fuimos novio pero hubo rollo, mucho rollo. En verdad podría decirse que fue el primer gran rollo de toda mi vida....y tuvo que pasar en Guatemala. Pero en 2014 superé aquel paso en falso y andaba tratando de NO morir de alguna enfermedad tropical, del calor tórrido o de cualquier otro peligro (narcotraficantes, amenazas, niños, balaceras fronterizas, etc...). Ya había conocido a alguien llamada Marisol (primer nombre que doy), alguien que sería importante pero eso será otro capítulo. Pero en el primer cuatrimestre de 2014 había conocido a Ruth. Imposible olvidarla. Había un hotel llamado Backpackers y ella una de las que estaban en la barra sirviendo copas. Desde el primer minuto se portó como alguien muy especial conmigo. Cada vez que llegaba al hotel una vez a la semana para mi día de descanso, Ruth me recibía con una gran sonrisa y yo, no lo voy a negar, coqueteaba con ella porque me encantaba. Muchos de mis compañeros voluntarios consideraban que considerar tener algo más con una simple camarera, viniendo yo de España era aspirar a algo muy bajo. Y a mi me sorprendió mucho ese clasismo en mitad de la selva, pero teniendo en cuenta que mis compañeros eran europeos y tenían una cabeza muy cerrada, no les tenía muy en cuenta.

                                    

Cuando conocí a Ruth tenía novio, estaba entre relaciones y no la estaban tratando muy bien porque...bueno, no he conocido aún a ningún hombre guatemalteco que pueda valer la pena, así que me iba dando cuenta de este hecho. A pesar de que todos me empujaban a tener solo un rollo con ella, a mí me flipaba mucho su sonrisa, su mirada y el dulce coqueteo que llevábamos cada vez. Por allí también estaba Kenia, otra chica que suspiraba por mí, y que sabía que me comenzaba a gustar Ruth, y quiso interponerse, Y para completar el cuarteto, se antepuso también la primera en discordia, la que estaba tratando de olvidar, que se llamaba Karina. NUNCA EN MI VIDA me vi entre tres mujeres. Karina, con quien estaba peleado por sus engaños, amenazó a Ruth para que no me hablara, y al mismo tiempo urdía sus planes malvados para que Kenia no me coqueteara. Esto lo sabría yo poco más tarde, porque yo en aquel entonces sólo tenía ojos para Ruth. 




Un viernes por la noche llegué al hotel, y esperé hasta la madrugada cuando Ruth acabó de trabajar. Me contó algún problema que otro y me dijo que se sentía muy cansada. Y yo traté de que se relajara haciéndolo un masaje a la luz de las estrellas y de la luna llena. Sucedió así, tal cual. Y en aquel masaje acabamos enrollándonos. Era la segunda chica con la que me enrollaba en menos de un año. Un récord para mí, que NUNCA me había pasado algo así. Y Ruth me gustaba de verdad pero todo mi encanto con las mujeres reside en mi torpezas y en mi nulo sentido de la orientación amorosa, paradójicamente conseguí gustarle a Ruth. Y fue así, casi como si nada, cuando nos dijimos que nos gustábamos y comenzamos una relación. Mi primera relación en Guatemala. Y fue entonces cuando me enteré, semanas más tarde, que Karina andaba atosigando a Ruth y muerta de celos por los coqueteos de Kenia, ya que aunque Karina nunca me valoró ni hizo nada por mí, sentía celos porque, de alguna forma retorcida en su cabeza, ella creía que yo le pertenecía. Cuando Karina supo que yo estaba de novio de Ruth, comenzó a decir en la ONG un montón de mentiras sobre mí, tanto a los niños como a los profesores. Mi reputación estaba por los suelos.



Pues llegó uno de esos momentos en los que pensé que estaba viviendo varias vidas en una al mismo tiempo y mucho más de lo que había vivido en España en tres décadas. Había viajado por primera vez a la selva profunda (Las Montañas del Mico, en pleno Izabal) y había cometido el gran error de tomar un aguardiente de producción casera llamado "chumpiate", que estaba rico, todo hay que decirlo, pero sufrí una fortísima intoxicación estomacal, a lo que se unió la picadura del mosquito "chukunguya" (o algo así). Antes de caer medio muerto a la cama, hubo tiempo para que salvara a la Chica B (la del Diario Verde) de la que hablé en este post y en este otro post de ser vendida y ultrajada, y además comencé a lidiar con otro tipo de amenazas externas, ya que por aquellos lares "gobernaban" los Mendoza, una familia de narcotraficantes que campaban con total libertad y eran los dueños de aquel territorio (….) Para no extenderme en enredos (...), caí enfermo, enfermísimo.


Llegó Karina a mi alcoba con una sopa y mientras yo estaba casi inconsciente y febril, agarró mi celular para mirar los mensajes de amor que Ruth y yo nos habíamos enviado. Después de varias semanas de hospital y de estar a puntito de morir o tal vez no morir, pero de ser prácticamente una acelga o algo peor, cuando ya comencé a estar recobrado Karina y yo tuvimos una conversación delante de los profesores, donde le hice confesar que todas las injurias contra mía habían sido mentira por celos, que había sido ella la que había obrado mal. La denuncié ante la directora y a partir de aquel entonces, mientras yo pensaba que los ardides de Karina habían acabado, lo cierto es qsue estaba planeando otros planes de venganza que desembocarían en septiembre de aquel mismo año, pero esa sería otra historia (…). A partir de ese momento mi nombre volvió a estar limpio (momentáneamente), gracias a su confesión frente a los profesores y mi denuncia ante la directora. Y entonces pude seguir con mi noviazgo con Ruth.....noviazgo que desgraciadamente sólo duró tres meses porque ella se enamoró de un chico que ella pensaba que era gay, pero que resultó que no era gay (otra curiosa historia). Y no le fue mal, tengo que reconocer porque se casó con aquel chico que ella pensaba que era gay, se compraron un barco y este año estaban navegando por Bora Bora, en la Polinesia Francesa. 

Pocos saben que todas las novias que han roto conmigo por otro hombre, les ha ido increíblemente bien, siendo yo como una especie de "amuleto" de la suerte para su siguiente relación, y Ruth es el mejor de los casos. 

Música
En aquel hotel y con Ruth hubo dos canciones que escuchábamos casi siempre y que cuando las escucho siempre me recuerda a aquellos momentos donde comencé a VIVIR de verdad lo que era la vida. La primera es de Eddy Herrera, un cantante dominicano de merengue. Su canción "A dormir juntitos" es una canción ya vieja, del año 2006, de su álbum 'Amor de locos'. Antes de llegar a Guatemala ni siquiera sabía quien era este cantante y esta canción patrocinó GRANDÍSIMOS momentos con Ruth y en todo el entuerto con Ruth, Kenia y compañía....



La segunda canción se llama "No se acaba el amor" una canción que canta un grupo llamado Los Miseria Cumbia Band (un nombre muy curioso). No tengo la menor idea del año, ni del álbum, ni de este grupo, ya que mis pequeñas pesquisas por internet no me han arrojado muchas luces sobre esto. Esta canción estuvo presente durante los primeros coqueteos, las primeras miradas, sonrisas y en los primeros besos. Absolutamente inolvidable todo aquello. Cuando escribo estas palabras estoy literalmente rememorando y reviviendo hasta el olor del agua del Río Dulce, la brisa nocturna, las luces, la sonrisa de Ruth y una vida que yo AMABA. 










20 de septiembre de 2019

CARTA 672 (Un día feliz)

Entremos en materia. Y ahora de verdad. Eran mis últimas semanas en Guatemala, a orillas del Caribe y en la ONG. En esta carta se cruzan las dos historias de mi vida, la de la chica de la que estuve mucho tiempo enamorado, a quien el escribí el Diario Verde, y la chica a la que le prometí fidelidad eterna. En esta carta, la número 672 le explico a la segunda mi encuentro con la primera en un pequeño "pueblo" bastante tenebroso pero curioso llamado Fronteras o Río Dulce. Llevaba varias semanas muy enfermo fuera de la ONG, pasándolo muy mal, y este 28 de Junio sucedió que veía a la chica del Diario Verde por primera vez fuera de ojos escrutadores. Fue una sorpresa para ambos. Aquel día aún lo puedo recordar con una emoción y una felicidad imposible de describir. Hay días que nunca se pueden olvidar. Este día ella me agarró de la mano, me miró con deseo, con ganas, ese día fue el día en el que ella por fin tomó las riendas y me enamoró como nunca ninguna otra lo había hecho. Fueron apenas dos horas, un desayuno, un paseo furtivo, un amor prohibido, algo idílico, un sueño hecho realidad después de su beso. Fue el primero de una serie de días en los que la magia no acabó. Fue el primer día de una serie de momentos peligrosos, prohibidos, emocionantes pero sobre todo bellos e inolvidables. En esta carta le explico a la persona más importante de mi vida lo feliz que fui. En esta carta mi persona aún no sabía de quién estaba yo enamorado, eso lo sabría bastante tiempo más adelante, porque ella la conocía y tenía miedo a decírselo y perder su amor y su cariño, que era diferente en aquel entonces. Supongo que nadie lo entiende pero intentaré explicarlo. Chica A: a quien le prometí que no la olvidaría nunca y que estaría siempre con ella y por quien empecé en a finales de noviembre de 2014 a escribir una carta al día y por quien los sentimientos han ido cambiando hasta hoy día. Chica B: la que me enamoró a su medida, a base de peligrosas miradas, peligrosos momentos, prohibitivas circunstancias, a quien salvé de forma anónima y sin que ella supiera, de hechos delictivos que podrían haber acabado con la vida de ella. De la Chica B le estoy hablando a la Chica A, en esta carta número 672. Y en este día de Junio se cumplió uno de mis sueños sencillos. Ese día quedará indeleble el resto de mis días. 


Música
No tenía conocimiento de Chino y Nacho antes de llegar a Guatemala. Fue un dúo que escuché por primera vez en la ONG. Hay una serie de canciones tatuadas a momentos imposible de olvidar. Volver a escuchar la canción "Andas en mi cabeza" es recordar todos los momentos con la Chica B (la del Diario Verde) y esta canción en concreto fue la canción que no dejé de oír en mi segunda estancia en la selva profunda de Izabal, previo a unos días inolvidables con ella. Porque ella me volvía loco. Esta canción da nombre a al álbum "Andas en mi cabeza", publicado en febrero de 2016, poco antes de mi primer viaje a la selva profunda. Y es imposible de olvidar, aunque ya no la escucho tanto para no tener esos deja vú y no revivir una historia que no tuvo final feliz. 





Yo
Las siguientes fotos pertenecen a 2014, en la selva profunda de Izabal, en donde estuve en total más de año y medio, en unas vivencias que me han marcado y me siguen marcado la vida. 








CARTA 618

Corría el año 2016 y estaba por entrar de nuevo a Estados Unidos vía Tijuana para seguir luchando por tener una vida y además que ésta fuera con la persona a la que había jurado fidelidad eterna y no olvido. Esta es la carta número 618, estaba a pocos meses de cumplir los primeros dos años de cartas. Es la primera vez que presento las cartas del amor absoluto, las que aún a día de hoy sigo. Este escrito representa algunas de mis vivencias en Tijuana y la forma en la que lo vivía, aunque en verdad era mucho más profundo de lo que aquí puse y las cosas con el tiempo se pondrían incluso mucho peor pero yo pensaba que si mis pasos eran firmes, todo saldría adelante y si no salía adelante, al menos estaría luchando con cada paso. Esta carta representa el orgullo de un hombre firme, que no se conformaba con esperar a la nada, si no a alguien que iba en busca de lo que quería. ¿Cómo iba a saber yo todo lo que acontecerían los siguientes años? Lo podría llegar a suponer. Tijuana ha sido uno de los lugares más inexplicables que puedo recordar y prácticamente mi último horrible recuerdo de mis vivencias en México. 


Música
Ricardo Arjona es sin ningún género de dudas el artista más famoso y conocido de Guatemala. Aprovecho este dato para dar a conocer que el país al que emigré en 2014 al salir de España fue Guatemala, un país que daba mucho miedo y que me brindó los mejores años y los mejores aprendizajes vitales de mi existencia. Conocía Guatemala sólo por Arjona, y ahora Arjona es lo que menos me recuerda a Guatemala. La canción que pongo aquí es "Cavernícolas" y no la pongo por azar, sino porque las últimas semanas antes de irme en Julio de 2016 estuve escuchando esta canción casi todos los días en la ONG donde era voluntario antes de irme para trabajar en EEUU. Esta canción pertenece al álbum "Viaje" publicado en el año 2014, pero no fue hasta 2016 cuando la conocí y se me metió hasta en la sangre para tatuarme su letra y melodía para toda mi vida. Lo  que aconteció con esta música de fondo cada mañana en la ONG pertenece a algo que bien podría ser de cuento, de película, de drama tipo "Leyendas de Pasión" pero me pasó a mí y es algo que actualmente me resulta imposible explicar.



15 de septiembre de 2019

Me NUBLAS

Uno de mis objetivos y misiones es dar a conocer algunas de las casi 2.000 cartas SIN RESPUESTA que llevo escritas desde hace casi 5 años. Todo tiene su razón de ser. No es una obsesión, sino una misión. Siempre he sido de escribir y cuando alguien una vez, antes de mi partida puso en duda que la fuese a recordar me puse manos a la obra para que supiera que no la iba a abandonar nunca. Pero la carta que pongo por primera vez aquí no es de esas características, no son esas cartas. Este fragmento de carta, es de las que yo llamé "Diario Verde" porque las escribí en un cuaderno especial de color verde por fuera. En este caso lo que pretendia era que la chica de la que he hablado en mis dos primeras entradas supiera que estaba enamorado de ella...sin decir esas cuatro palabras ("estoy enamorado de ti"). Este fragmento ha sido uno de los más especiales, aunque adelanto que no sirvió de absolutamente nada, pero eso ya lo explicaré en otros post. La escribí en mi estancia en Estados Unidos en 2017 y como digo, a pesar de ponerle todo el corazón, y de escribirle casi 200 cartas, no me respondió ni una

Además aprovecho para presumir de letra propia, ya que me encanta mi letra y noe sobran las oportunidades para darla a conocer.


JUICIOS falsos

Este mundo es cada más complejo por todo. Pero esta vez voy a escribir de algo que es políticamente muy incorrecto. Las cosas han cambiado. Hay que tener sumo cuidado con decir las opiniones en público. En menos de un segundo eres un facha, un comunista, un sexista, un afeminado, un feminazi, un victimista, un ofendido... en fin, cualquier juicio es propicio para defender unas ideas. Estamos llegando a un punto en que es imposible buscar consenso con alguien de ideas opuestas, e igual de complejo hacerlo con alguien de similares porque siempre hay un "pero". 

Mi caso
En menos de dos años que llevo en España después de mi regreso de las Américas, me han acusado de todo lo que a alguien se le puede acusar, directa e indirectamente. Y lo mejor de todo: sin conocerme, ergo, sin argumentos ni medios sólidos. Bajo mi experiencia es mejor callarse a decir algo, aunque sea erróneo, que decirlo y que te tachen, te juzguen. Es un problema social más que nada. Todos emitimos juicios sobre otras personas, somos hipócritas en mayor o medida, tenemos unos vicios innatos a nuestra naturaleza, lo contrario sería sobre todo muy utópico, aunque es posible encontrar también alguna excepción a la norma general. Yo reconozco que tuve una educación machista por parte de mi madre, no obstante, como siempre he querido ser una PERSONA independiente, desde que era adolescente aprendí a cocinar, lavar y hacer mi camino sin depender de ninguna otra persona. Me he independizado varias veces y he vivido yo solo sin ayudas a pesar de estar en una familia machista y encontrarme también en países principalmente machistas, para los que yo era un afeminado por no tratar de "someter" a las mujeres o hacer cosas que en dichos países se cree que son de mujeres (lo que vienen siendo chorradas). Siempre he defendido la igualdad entre hombres y mujeres y pienso que esa brecha sigue existiendo mientras, por ejemplo, sigan existiendo clichés o roles como los trabajos para mujeres, o que un hombre sea más desordenado que una mujer, y un larguísimo etcétera. Defiendo un sueldo igual para hombres y mujeres, trabajos en general para los dos sin distinciones, oportunidades de trabajo y vivienda igual para ambos, hombres y mujeres, libertad para pensar, estudiar, vestirse y hacer con cada vida lo que nos venga en gana... y aún así me han acusado muchas veces de MACHISTA. Es lo que una compañera de trabajo ha definido como "micromachismos" sociales o educacionales que salen por inercia, sin pensar pero sin ánimo de someter, enjuiciar o ser sexista. Ocurre en ambos lados, pero hay un evidente altavoz hacia lo que dicen los hombres. Por razones obvias, además. He vivido en países americanos donde el machismo es un pensamiento muy enraizado hasta el punto que es una forma de vida y lo peor es que se educan a los jóvenes con ese machismo recalcitrante. Pocos o ninguno sabrá que estuve en una ONG, un orfanato donde luché, casi literalmente porque las niñas tuvieran los mismos derechos que los niños. Fue durísimo. Es difícil tratar de respetar una cultura y al mismo tiempo tener la paciencia necesaria para inculcarles algo. Y aunque suene prepotente, algo conseguí. Pequeños triunfos que, no obstante, no cambiaron demasiado. Mientras sigan habiendo niñas de 13 o 15 años que dejen los estudios para casarse en las zonas rurales, allí no se avanzará lo más mínimo. Una parte importante de las alumnas a las que les di clase en aquella ONG, aún menores de edad la mayoría, ya son madres de uno o varios hijos. Pero aún con todo, luchando por la igualdad de la mujer allí y también aquí, en América soy un afeminado y en España soy un machista. ¡Vágame Dios! 

Razón aparte está el asunto político. No me escondí nunca, soy de izquierdas, pero no soy tonto. No soy un fanático ni me ciegan mis ideales. No defenderé nunca una dictadura sea de la ideología que sea (derecha o izquierda). Un gobernante que mate a su ciudadanía no me merece el más mínimo respeto. Hablo, por supuesto, de Venezuela. Ser de izquierda no significa que apoye esa aberración. Como tampoco apoyo a los países, cada vez más en Europa que pretenden cerrar las fronteras para que ningún extranjero entre a trabajar, con la excusa que nos quiten el trabajo o vengan a delinquir. En España se hizo a lo largo del siglo XX, fuimos emigrantes (mis padres lo fueron), incluso yo, cuando acabé mis estudios tuve que irme de España porque nadie me daba trabajo. Tuve que irme a Estados Unidos para trabajar, donde sufrí una tremenda xenofobia porque allí pensaban lo mismo que piensan ahora mismo en España con los extranjeros. Es triste que vayas a trabajar fuera de tu país y que te encuentres con el rechazo. Y que regreses a tu país y veas como tu propio país hace lo propio con los extranjeros....sobre todo con los que vienen porque no tienen absolutamente nada en su país. Esto lo hablé con un compañero de trabajo, quien me dijo literalmente que debían joderse y quedarse en su país. El problema de España no son los extranjeros, el problema es la sinrazón de la sociedad auspiciada por unas políticas cada vez más parecidas a las de EEUU, Nueva Zelanda, entre otros. Soy de izquierdas pero sobre todo soy un simple ser humano, y si yo hago todo lo posible por trabajar y vivir en mi país, pero los gobernantes no hacen nada para que eso ocurra, iré allí donde haya trabajo para poder vivir y sobrevivir, porque soy español, pero antes soy un ser humano y necesito vivir y sobrevivir en un mundo que es una jungla. Acepto las reglas del juego. Pues bien, aún así me han llamado hipócrita, comunista de mierda, me han acusado de apoyar dictaduras, y de un largo etéctera, buscando continuamente los tristemente famosos "zascas". No me caso con ningún partido político ahora mismo, pues me parece que políticamente España está muy mal y que irá a peor porque sus políticos tienen una actitud y estrategia cargada de odio, beligerancia y sinrazón...esto no va a acabar bien. La política la mayor parte de las veces me cansa, porque la he vivido entre bambalinas y sé lo que es. No me gustan los fanáticos, ni los acólitos, ni aquellos que se casan con una idea a muerte sin ser capaces de cambiar si ven algo mal. No es mi caso. Llamadme incoherente, pero las ideas políticas son secundarias, lo primero es el sentido común y la inteligencia. Y aún así, me criticarán. 

No hablaré de religión ni de nacionalismos porque creo que es algo absurdo, pues tapan los verdaderos problemas de una sociedad: la aceptación hacia a otra persona, el cumplimiento de derechos básicos como trabajo, vivienda y sueldo. Les invito a ir a debajo de un puente, a los bancos de alimentos, a la cola del paro, a un polígono de viviendas....y si no, salga de su zona de confort y viaje a un país en vías de desarrollo. Entonces verá la suerte que tiene, encontrará los problemas de verdad. O tal vez no, probablemente, como la mayoría, prefiere permanecer ciego, inconsciente, intransigente y con una actitud de constante rechazo hacia todo aquel que no opine igual que usted. Pero por suerte, estamos en un país de libertad aparente (no exactamente real), y en principio, nadie te acosará por pensar diferente. Pero esa es la divina teoría. La realidad sabemos, por multitud de casos, que no es así. 

Y yo soy el ejemplo: descalificativos en red social, en vida laboral, familiar, social, etc. Juicios constantes y el mejor argumento del simplón: eres un victimista. Y yo respondo: lo que tú digas. Dejando que crea su propia historia sobre mí sin conocer absolutamente nada de mí. Yo seguiré aprendiendo la verdad verdadera de este país y del mundo así como de la vida, y me gustará hacerlo. 

Música
Marwan fue amor a primera canción. Lo descubrí cuando apenas nadie lo conocía, cuando casi ni llenaba ninguna sala y donde casi nadie lo conocía. Hoy día lo normal es que muchos lo conozcan. Su música de autor ha sido para mí como un libro de autoayuda. Adoro sus canciones, todas. He ido a sus conciertos incluso fuera de España. Hace ya más de cinco años Marwan hizo público en sus conciertos su canción "Propuestas para un mundo dormido", una canción reivindicativa sobre los juicios sociales, con mucho fondo. Más tarde, en el año 2014, publicó su disco 'Apuntes sobre mi paso por el invierno', donde añadió esta canción, pero la versión en directo hacía tiempo había superado cualquier arreglo de estudio. La canción que pongo acá es "Propuestas para un mundo dormido", una canción que son muchas propuestas de corazón, de sentido común y que a nadie debería ofender...pero incluso cuando decía lo que decía en directo, había muchos que se ofendían, que es el acabose sobre la sinrazón. Pero él sigue ahí, y yo sigo creyendo que esta canción debería ser un himno social de aceptación los unos a los otros. 

14 de septiembre de 2019

MEJOR UN CAMINO EQUIVOCADO, que la nada

Esto así. Funciona de esta manera aunque sea imposible de explicar. Yo sé cómo es. Antes tenía palabras y lo podía explicar con todo lujo de detalles. Pero mientras más años tengo, más lo entiendo dentro de mí y más complejo me resulta ponerle palabras. Me refiero, claro está, al enamoramiento, al amor. 

Siento confusión, o tal vez no sea confusión, probablemente sea miedo, pero otro tipo de miedo. De ese miedo a saber que lo que has sentido al ver esa foto ha sido la mayor cagada de tu vida. Pero, ¿Cómo no iba a suceder tal cosa? Si ella te saca de su vida y de su día a día y te "obliga" a verla como otros ojos. Entonces tú le dejas su espacio y cuando vuelves a verla después de un tiempo, la ves con los ojos claramente equivocados. Tú lo sabes, por supuesto, pero no puedes evitar no equivocarte porque el corazón es un condenado y te condena al sufrimiento. 

Es lo que me ha pasado hoy, 14 de Septiembre de 2019, cuando he visto, después de más de medio año la cara de la persona que se metió, queriendo y sin querer en mi vida en el año 2013. Aquella con la que he vivido y escrito una historia que bien podría ser una película, un drama tipo "Leyendas de Pasión", o bien una ridícula historia de esas sin importancia, vitales por las que entras y sales sin más, y dura lo que tú quieres aletargar porque si rompes esa historia, no habría nada, y mejor que seguir la nada, es elegir el camino equivocado, porque al menos tendrás sobresaltos, pero la nada es la muerte, y prefieres una vida de sentimientos desgraciados a la "lindeza" de la insignificancia vital de no sentir ni tener a nadie ni nada. A ese error me refiero. 

Yo no sé si esto que he sentido hoy es de verdad, pero no lo quiero sentir y lucharé, ya sin fuerza ninguna, para tratar de no sentirlo, para que este nuevo error no me traiga ninguna otra desgracia como en el pasado. 

Es lo que sucede cuando crees que estás enamorado de la persona equivocada, aquella con la que muchas personas quisieron unirte por inercia y tú cerraste todas las puertas. Eso es lo que sucede ahora. 





Música
La Banda El Recodo es otra banda del Estado de Sinaloa, que según Wikipedia, se considera como "la pionera del género". La canción que pongo acá "Recordándote" pertenece al disco 'Lo mejor de mi vida', publicado en el año 1999. 

"Recordándote" la escuché por primera vez en mi periplo por Estados Unidos, cuando estaba ciega y locamente enamorado de la chica que como ya he dicho "me enamoró a su medida" y yo me dejé enamorar. Fueron tiempos en los que me sacrificaba por dos personas. En aquellos tiempos mi única esperanza era volver a verlas, comunicarme con ellas, ver alguna foto, con la fe ciega, totalmente ciega en que el amor no tendría fin y que ellas me amarían de forma tan incondicional como yo a ellas. En aquel entonces vivía alejado en una montaña, cuan ermitaño, sólo con mis bolígrafos, mi diario, sin Internet y encendiendo el fuego de las chimeneas a mano. Extraño aquellos momentos porque no me superaba intelectualmente pero sí lo hacía sentimentalmente, sintiendo cada recuerdo, cada mirada, cada hecho con la intensidad que me había dado el haber vivido en ese país que me cambió la vida. En ese contexto, esta canción comenzó a hacerme caer en el miedo a perder su cariño y su amor....y la historia es tan extensa como que detrás de ellas hay más de 2.000 cartas.