26 de septiembre de 2019

La vida CUESTA

Hay días que no deberían existir. Días en los que dan ganas de rebobinar y querer volver a empezar porque no ha salido como tú querías. Días en los que tenías el propósito de que fueran buenos y acabas mal. Cuando te das cuenta de ciertas realidades es difícil ir viendo el color a las cosas. Y en muchas ocasiones me planteo que cada vez se pone peor, que a veces es preferible no saber nada. Mientras más sé, soy más infeliz, al darte cuenta de que la realidad es dura, cruda, cruel. Lo es en el ámbito laboral, pero no lo es menos dura, cruel y cruel en lo personal. ¿Qué sentido tiene seguir luchando cuando por más que luchas cada vez es peor, cuando no aparecen visos de que esto vaya ir aunque sea un poco mejor? Es tan agotadora la vida. Es tan difícil seguir andando para tratar, no ya de vivir, sino de subsistir. Como decía Marwan, "La vida cuesta". Y cuesta mucho. Sobre todo para quien quiere tener sueños y no consigue soñar nada. Estoy preocupado porque sin sueños, no hay caminos, y porque creo que esto es un hecho.


Ocurre también que sin alguien, no se puede equilibrar los problemas, ni disfrutar las alegrías. La soledad es terrible, sobre todo cuando cada vez es mayor y no consigues, de ninguna forma, rodearte de personas, y lejos de ello, se van marchando sin encontrar explicación.

Me siento cansado, me siento sumamente hastiado de muchas cosas. Por increíble que parezca, echo de menos cuando estaba en "Rancho", aquella montaña en mitad de la nada, donde vivía solo, como un ermitaño, sin ruidos, sin personas, como todo un Zaratrustra, o como Thoreau en Walden. Allí pude saber quién era yo. Hoy día ya no sé bien qué soy. Hay muchas personas a mi alrededor, pero hay mucha soledad. La soledad de aquella montaña era infinita, y dolía, pero era otra cosa que me marcó. Me gusta donde estoy ahora pero es totalmente diferente. 

Lo que tengo bastante claro es que tengo la sensación, si bien no la certeza, de que este período, pudiendo finalizar en "X" tiempo, será también relativamente efímero, durará el tiempo que sea y yo tendré DE NUEVO que reinventarme. Y ya estoy bastante cansado de inventar versiones de mi en función de las adversidades. Es agotador porque ya no tengo veintitantos.


Sea como sea, cada vez queda menos tiempo para llegar a Guatemala. Y es curioso porque cuando yo vaya para allá, mi futuro laboral estará por decidirse, estará todo muy cerca. Me juego los cuartos fuera de casa, para seguir en casa, pero estoy pensando más en el momento en que vuelva a Guatemala y sienta el desapego...si bien ya tengo el desapego aquí mismo, ergo no pertenezco en realidad ni a Guatemala, ni a España. Qué difícil es la vida. Cómo cuesta la vida. 

Música
Esta canción que pongo aquí es de Sebastián Yatra con Reik. A este último lo descubrí en una canción que espero poder poner en el momento oportuno. La música de Yatra la conocí el año pasado. Prácticamente no hay canción de él que no me guste. La canción se llama "Un año" y se publicó hace prácticamente un año. Al principio no me entraba mucho, hoy la escuché por la mañana en la radio y dije: ¿Cómo no me pudo gustar? Supongo que es cuestión de estados de ánimo. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario