15 de septiembre de 2019

JUICIOS falsos

Este mundo es cada más complejo por todo. Pero esta vez voy a escribir de algo que es políticamente muy incorrecto. Las cosas han cambiado. Hay que tener sumo cuidado con decir las opiniones en público. En menos de un segundo eres un facha, un comunista, un sexista, un afeminado, un feminazi, un victimista, un ofendido... en fin, cualquier juicio es propicio para defender unas ideas. Estamos llegando a un punto en que es imposible buscar consenso con alguien de ideas opuestas, e igual de complejo hacerlo con alguien de similares porque siempre hay un "pero". 

Mi caso
En menos de dos años que llevo en España después de mi regreso de las Américas, me han acusado de todo lo que a alguien se le puede acusar, directa e indirectamente. Y lo mejor de todo: sin conocerme, ergo, sin argumentos ni medios sólidos. Bajo mi experiencia es mejor callarse a decir algo, aunque sea erróneo, que decirlo y que te tachen, te juzguen. Es un problema social más que nada. Todos emitimos juicios sobre otras personas, somos hipócritas en mayor o medida, tenemos unos vicios innatos a nuestra naturaleza, lo contrario sería sobre todo muy utópico, aunque es posible encontrar también alguna excepción a la norma general. Yo reconozco que tuve una educación machista por parte de mi madre, no obstante, como siempre he querido ser una PERSONA independiente, desde que era adolescente aprendí a cocinar, lavar y hacer mi camino sin depender de ninguna otra persona. Me he independizado varias veces y he vivido yo solo sin ayudas a pesar de estar en una familia machista y encontrarme también en países principalmente machistas, para los que yo era un afeminado por no tratar de "someter" a las mujeres o hacer cosas que en dichos países se cree que son de mujeres (lo que vienen siendo chorradas). Siempre he defendido la igualdad entre hombres y mujeres y pienso que esa brecha sigue existiendo mientras, por ejemplo, sigan existiendo clichés o roles como los trabajos para mujeres, o que un hombre sea más desordenado que una mujer, y un larguísimo etcétera. Defiendo un sueldo igual para hombres y mujeres, trabajos en general para los dos sin distinciones, oportunidades de trabajo y vivienda igual para ambos, hombres y mujeres, libertad para pensar, estudiar, vestirse y hacer con cada vida lo que nos venga en gana... y aún así me han acusado muchas veces de MACHISTA. Es lo que una compañera de trabajo ha definido como "micromachismos" sociales o educacionales que salen por inercia, sin pensar pero sin ánimo de someter, enjuiciar o ser sexista. Ocurre en ambos lados, pero hay un evidente altavoz hacia lo que dicen los hombres. Por razones obvias, además. He vivido en países americanos donde el machismo es un pensamiento muy enraizado hasta el punto que es una forma de vida y lo peor es que se educan a los jóvenes con ese machismo recalcitrante. Pocos o ninguno sabrá que estuve en una ONG, un orfanato donde luché, casi literalmente porque las niñas tuvieran los mismos derechos que los niños. Fue durísimo. Es difícil tratar de respetar una cultura y al mismo tiempo tener la paciencia necesaria para inculcarles algo. Y aunque suene prepotente, algo conseguí. Pequeños triunfos que, no obstante, no cambiaron demasiado. Mientras sigan habiendo niñas de 13 o 15 años que dejen los estudios para casarse en las zonas rurales, allí no se avanzará lo más mínimo. Una parte importante de las alumnas a las que les di clase en aquella ONG, aún menores de edad la mayoría, ya son madres de uno o varios hijos. Pero aún con todo, luchando por la igualdad de la mujer allí y también aquí, en América soy un afeminado y en España soy un machista. ¡Vágame Dios! 

Razón aparte está el asunto político. No me escondí nunca, soy de izquierdas, pero no soy tonto. No soy un fanático ni me ciegan mis ideales. No defenderé nunca una dictadura sea de la ideología que sea (derecha o izquierda). Un gobernante que mate a su ciudadanía no me merece el más mínimo respeto. Hablo, por supuesto, de Venezuela. Ser de izquierda no significa que apoye esa aberración. Como tampoco apoyo a los países, cada vez más en Europa que pretenden cerrar las fronteras para que ningún extranjero entre a trabajar, con la excusa que nos quiten el trabajo o vengan a delinquir. En España se hizo a lo largo del siglo XX, fuimos emigrantes (mis padres lo fueron), incluso yo, cuando acabé mis estudios tuve que irme de España porque nadie me daba trabajo. Tuve que irme a Estados Unidos para trabajar, donde sufrí una tremenda xenofobia porque allí pensaban lo mismo que piensan ahora mismo en España con los extranjeros. Es triste que vayas a trabajar fuera de tu país y que te encuentres con el rechazo. Y que regreses a tu país y veas como tu propio país hace lo propio con los extranjeros....sobre todo con los que vienen porque no tienen absolutamente nada en su país. Esto lo hablé con un compañero de trabajo, quien me dijo literalmente que debían joderse y quedarse en su país. El problema de España no son los extranjeros, el problema es la sinrazón de la sociedad auspiciada por unas políticas cada vez más parecidas a las de EEUU, Nueva Zelanda, entre otros. Soy de izquierdas pero sobre todo soy un simple ser humano, y si yo hago todo lo posible por trabajar y vivir en mi país, pero los gobernantes no hacen nada para que eso ocurra, iré allí donde haya trabajo para poder vivir y sobrevivir, porque soy español, pero antes soy un ser humano y necesito vivir y sobrevivir en un mundo que es una jungla. Acepto las reglas del juego. Pues bien, aún así me han llamado hipócrita, comunista de mierda, me han acusado de apoyar dictaduras, y de un largo etéctera, buscando continuamente los tristemente famosos "zascas". No me caso con ningún partido político ahora mismo, pues me parece que políticamente España está muy mal y que irá a peor porque sus políticos tienen una actitud y estrategia cargada de odio, beligerancia y sinrazón...esto no va a acabar bien. La política la mayor parte de las veces me cansa, porque la he vivido entre bambalinas y sé lo que es. No me gustan los fanáticos, ni los acólitos, ni aquellos que se casan con una idea a muerte sin ser capaces de cambiar si ven algo mal. No es mi caso. Llamadme incoherente, pero las ideas políticas son secundarias, lo primero es el sentido común y la inteligencia. Y aún así, me criticarán. 

No hablaré de religión ni de nacionalismos porque creo que es algo absurdo, pues tapan los verdaderos problemas de una sociedad: la aceptación hacia a otra persona, el cumplimiento de derechos básicos como trabajo, vivienda y sueldo. Les invito a ir a debajo de un puente, a los bancos de alimentos, a la cola del paro, a un polígono de viviendas....y si no, salga de su zona de confort y viaje a un país en vías de desarrollo. Entonces verá la suerte que tiene, encontrará los problemas de verdad. O tal vez no, probablemente, como la mayoría, prefiere permanecer ciego, inconsciente, intransigente y con una actitud de constante rechazo hacia todo aquel que no opine igual que usted. Pero por suerte, estamos en un país de libertad aparente (no exactamente real), y en principio, nadie te acosará por pensar diferente. Pero esa es la divina teoría. La realidad sabemos, por multitud de casos, que no es así. 

Y yo soy el ejemplo: descalificativos en red social, en vida laboral, familiar, social, etc. Juicios constantes y el mejor argumento del simplón: eres un victimista. Y yo respondo: lo que tú digas. Dejando que crea su propia historia sobre mí sin conocer absolutamente nada de mí. Yo seguiré aprendiendo la verdad verdadera de este país y del mundo así como de la vida, y me gustará hacerlo. 

Música
Marwan fue amor a primera canción. Lo descubrí cuando apenas nadie lo conocía, cuando casi ni llenaba ninguna sala y donde casi nadie lo conocía. Hoy día lo normal es que muchos lo conozcan. Su música de autor ha sido para mí como un libro de autoayuda. Adoro sus canciones, todas. He ido a sus conciertos incluso fuera de España. Hace ya más de cinco años Marwan hizo público en sus conciertos su canción "Propuestas para un mundo dormido", una canción reivindicativa sobre los juicios sociales, con mucho fondo. Más tarde, en el año 2014, publicó su disco 'Apuntes sobre mi paso por el invierno', donde añadió esta canción, pero la versión en directo hacía tiempo había superado cualquier arreglo de estudio. La canción que pongo acá es "Propuestas para un mundo dormido", una canción que son muchas propuestas de corazón, de sentido común y que a nadie debería ofender...pero incluso cuando decía lo que decía en directo, había muchos que se ofendían, que es el acabose sobre la sinrazón. Pero él sigue ahí, y yo sigo creyendo que esta canción debería ser un himno social de aceptación los unos a los otros. 

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