Esta carta es la número 609 y es de finales de Julio. Ya me había despedido para siempre de la ONG. Los problemas con MM me habían consumido, una serie de historias rocambolescas con su familia había provocado que le prohibieran hablar o acercarse a mí y ella, ante ese "secuestro" de nuestra relación actuó con docilidad mientras yo le pedía y exigía rebeldía. Cuando la situación se puso entre la espada y la pared a todos, y la llegaron a amenazar si seguía conmigo, tomé una decisión. Podría haber forzado a situación, podría haberla seguido y provocar actos en contra suya y mía que seguramente nos perjudicaría a todos, pero la amaba muchísimo. Estaba como loco enamorado de ella y decidí irme, dejar de luchar por los dos, habida cuenta de que ella estaba atrapada por las circunstancias. Con una tristeza imposible de explicar, muy infeliz, con mucha rabia, me fue de allí jurándole amor eterno.

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